En Casa de Día del Adulto Mayor, nuestros abuelitos disfrutaron de una jornada llena de color, concentración y creatividad.
La pintura va más allá de ser recreativa: fortalece la motricidad fina, estimula la memoria y atención, ayuda a expresar emociones y refuerza la autoestima con cada obra única que crean.
Además, fomenta la convivencia, los mantiene activos y les regala nuevas formas de aprender y disfrutar el presente.
Cada pincelada es una oportunidad para crear, aprender y sonreír. Porque pintar también es cuidar el bienestar físico, emocional y cognitivo ![]()



¡Caminemos Juntos!
